Las gemas, piedras preciosas, semipreciosas y cristales, son utilizadas para aliviar trastornos físicos, emocionales y mentales. Según los gemoterapeutas, para aprovechar las energías sanadoras de las distintas formas minerales hay que sumergirlas en agua, llevarlas en el cuerpo o aplicarlas sobre los chakras o centros vitales humanos.
Todas las culturas se han quedado maravilladas ante ellas, las guardan como si fueran el tesoro más valioso y se las colocan en el cuerpo para hacer más atractivo el aspecto personal. Su luz nos atrae y fascina. Dioses y reyes se adornan y ostentan tan sugestivos minerales como un símbolo de poder que todos reconocemos de modo inconsciente.