Cortesía Farfalas
Ya comenzamos a sacar del clóset las sandalias, los huaraches y cuanto zapato abierto dejamos sepultado en el rincón durante el invierno.
La piel, ataviada durante meses con calcetas, medias y botas, te agradecerá el nuevo calorcito y gana color. Si durante los fríos no les hiciste mucho caso, este es el momento de apapacharlos y agradecerles todo lo bien que te sirven diariamente.
Lo primero que hay que hacer es darles un buen masaje y hacerles una buena pedicura. Eso es vital, pues sólo unos pies bonitos merecen ser mostrados; en cambio, si tus uñas no están bien cortadas, si tienes callos o talones partidos, es preferible que visites al especialista.